Software a medida para tu pyme,
en marcha desde dos semanas
Un programa que hace lo que tu empresa necesita, sin funciones que no se van a usar. Con IA el coste de desarrollo se ha reducido lo suficiente para que una empresa de cualquier tamaño pueda plantearlo. Desde 500 €.
Los mismos datos se introducen a mano en varios programas
Un caso habitual: el presupuesto se prepara en una hoja de cálculo, se copia al correo del cliente, se vuelve a introducir en el programa de facturación y alguien lo anota además en una lista propia para hacerle seguimiento. Cuando el cliente cambia una cantidad, hay que modificarla en los cuatro sitios. Y cuando pregunta por el estado de su pedido, hay que abrir tres pestañas y buscar un correo para responder.
Esta situación no se diseña: se acumula. Cada herramienta resolvió una parte, ninguna se comunica con las demás y el trabajo de unirlas recae en las personas. Ese trabajo de copiar, pegar y comprobar no aparece en la cuenta de resultados, pero ocupa horas cada semana y es donde se producen los errores con coste.
Se mantiene porque la alternativa no compensaba. Un programa propio suponía contratar desarrolladores o encargarlo a una empresa de software, con un presupuesto de decenas de miles de euros y un proyecto de meses. Para una pyme la opción era adaptarse a un programa estándar que cubre una parte de lo que necesita, pagar licencias por usuario de forma indefinida y resolver el resto con hojas de cálculo.
Eso ha cambiado. Con IA, el coste de construir software se ha reducido y lo que antes era un proyecto de meses se entrega en semanas. Un programa propio, hecho a la medida de cómo trabaja la empresa, está hoy al alcance de una pyme.
Lo que no ha cambiado es la parte difícil: entender qué hace falta construir. Las reglas particulares del sector, las excepciones y la forma real de trabajar de cada empresa. Mi trabajo parte de ahí: veinte años analizando procesos de empresa por dentro, aplicados a decidir qué merece la pena construir y qué no.
Un programa con las funciones que la empresa necesita
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Sin funciones de más
Sin pantallas ni menús que no se usan, y sin módulos que se pagan sin abrirse.
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Un solo sitio para cada dato
Se escribe una vez y está donde tiene que estar. Desaparece el copiar y pegar entre programas, y el tiempo de comprobar cuál tiene la versión correcta.
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Encaja con la forma de trabajar de la empresa
El programa se adapta al proceso, no al revés. Con los nombres, los pasos y las excepciones de la empresa.
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Sin licencias por usuario
El programa es de la empresa. Que lo usen tres personas o quince no cambia el coste.
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Con IA donde aporta
Por ejemplo, para redactar, clasificar, extraer los datos de un documento o responder a partir de la información de la empresa. Se incorpora donde ahorra trabajo.
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Seguro desde el primer día
Los datos donde deben estar y cada persona con acceso a lo que le corresponde. Se define al principio del proyecto, no al final.
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Preparado para crecer
Se construye previendo que entre más gente o cambie el proceso, para que añadir lo siguiente no obligue a empezar de cero.
De la primera reunión a la puesta en marcha
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Primera reunión
Qué se hace hoy a mano, dónde se pierde el tiempo y qué resultado se busca. Entre 30 y 60 minutos, sin coste.
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Se acota por dónde empezar
Se elige la pieza que más trabajo manual genera hoy. Así hay algo funcionando pronto y lo siguiente se decide con esa experiencia, en lugar de comprometerse con un proyecto largo antes de ver resultados.
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Oferta cerrada
Precio total, plazo y alcance. Lo acordado es lo que se factura.
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Entrega a partir de dos semanas
Se entrega en marcha, con los datos de la empresa cargados y el equipo formado en su uso. Lo que surja del uso real se ajusta después.
El plazo depende del tamaño de la pieza y se fija en la oferta: las más pequeñas se entregan en dos semanas. Un proyecto mayor se divide en piezas y la primera se entrega en el mismo plazo.
Qué se suele construir
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La hoja de cálculo de la que depende el negocio, convertida en programa
La que solo entiende una persona, se rompe al copiarla y no se toca por miedo a estropearla. Los mismos cálculos, con varias personas trabajando a la vez y sin riesgo de romperla.
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Presupuestos y ofertas generados en minutos
Se eligen las opciones, se calcula solo y sale el documento con el formato de la empresa, listo para enviar.
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El seguimiento de trabajos, pedidos o expedientes
Saber en qué punto está cada trabajo sin preguntar por el grupo de WhatsApp ni cruzar tres carpetas.
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Un buscador de la documentación de la empresa
Se pregunta en lenguaje natural y responde con lo que hay en los documentos, indicando de dónde lo saca.
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La pantalla que le falta al programa que ya se usa
No se cambia lo que funciona: se le añade lo que le falta, conectado a lo que ya existe.
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Un portal para los clientes
Que consulten su información sin llamar, y que esa información salga de donde ya está.
Los proyectos grandes también: Vireo y Padelmap, dos plataformas propias en producción, están construidas así de principio a fin. Se pueden ver por dentro en proyectos.
Desde 500 €, con precio cerrado antes de empezar
El precio depende del tamaño de lo que haya que construir y se conoce antes de decidir: después de la primera reunión se entrega una oferta con el precio total y el plazo. Lo acordado es lo que se factura.
- Entrega desde dos semanas.
- Pago: 50 % al inicio, 50 % a la entrega.
- Sin cuota mensual ni licencias por usuario.
Cuándo compensa hacerlo a medida
Compensa si…
- Hay un proceso que se sostiene con hojas de cálculo y trabajo manual
- Se paga un programa del que se usa una parte pequeña
- Ninguna herramienta del mercado encaja con la forma de trabajar de la empresa
- Alguien dedica horas cada semana a una tarea repetitiva
No compensa si…
- Lo que se necesita ya lo resuelve bien una herramienta estándar
- El equipo no puede dedicar unas horas a explicar el proceso
- El criterio principal es el precio más bajo, por encima del encaje
Después de la primera entrega
Con el uso aparecen necesidades nuevas, por ejemplo una pantalla más, una conexión con otro programa o un aviso automático ante un cambio concreto. Se pueden encargar por separado cuando surjan: cada una es un proyecto pequeño con precio cerrado.
Cuando esas necesidades forman una lista que crece de forma continua, tiene más sentido el responsable de IA externo: cada mes se construye lo siguiente, se mantiene lo que ya existe y se decide qué va después. En lugar de encargar proyectos uno a uno, el producto crece con el negocio.
Cómo se construye: Claude Code
El detalle técnico de con qué se construye y dos productos en producción hechos así.
Después: responsable de IA externo
El producto crece cada mes: se construye lo siguiente, se mantiene lo que ya existe y el equipo sabe usarlo.
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Primera reunión, sin compromiso
30 minutos para revisar qué se hace hoy a mano en tu empresa y si compensa construirlo. Si ya lo resuelve una herramienta estándar, la recomendación será esa.